Salutación en el XXV Aniversario

 

El día 20 de noviembre de 1998 recibo con gran satisfacción una carta de la Corporación Bíblica «Los Testigos Falsos» en la que su Presidente, el hermano Sebastián Durán y los hermanos encargados de la redacción, Jerónimo Guillén y Francisco Castillo me invitan a participar como colaborador con algún escrito para la revista que piensan editar con motivo del veinticinco aniversario de su reorganización que fue en 1973.
 
Me dispongo a ello y recordando la historia de esta antigua Corporación de la que, según publicó la revista de Semana Santa del año 1994, existen referencias que datan del 18 de Julio del año 1882, fecha en la que el entonces Ilustre alcalde D. Manuel María Melgar Padilla, (probablemente la calle Manuel Melgar o calle «emporlá», como se la conoce familiarmente se llame así en su honor), concede autorización para su desfile procesional. Como ya digo, recordando esta historia que sus propios miembros cuentan en dicha revista, me hago las siguientes reflexiones:
 
Primera, que como cualquier otra institución de este mundo las Cofradías y Corporaciones Bíblicas pasan por avatares no deseados y momentos difíciles que hacen que haya que renovarlas si no queremos que fenezcan. La juventud juega un papel importante en estas renovaciones y también la simbiosis y ayuda de otras Corporaciones, como en este caso ocurrió con la Corporación Bíblica «El Degüello», que utilizó el mismo cuartel de los Testigos Falsos durante un período de tiempo, sin perder ninguna de las dos Corporaciones su identidad. Y quiero resaltar esto ya que puede servirnos como ejemplo.
 
El hecho de que los jóvenes se incorporen poco a poco a Corporaciones Bíblicas o a Cofradías que ya existen, tiene una gran importancia, desde mi punto de vista, para dar continuidad y solera a estas instituciones existentes. Lo importante no es hacer mi nueva Corporación con un grupo de amiguetes sino vincularme a la Semana Santa de mi pueblo, Nuestra Semana Santa, formando parte de tal o cual Cofradía o Corporación, integrándome con los que allí hay, los que me van a enseñar y a curtir en el quehacer y vivir manantero al tener yo que participar como uno más ayudándoles a continuar con sus tradiciones, nuestras tradiciones.
 
Segunda, el calor, el ímpetu y la posibilidad de adaptación a la realidad de lo nuevo también es importante, pues permite la evolución hacia nuevos tiempos, la nueva visión del camino. No siempre es bueno ver las cosas desde el mismo prisma y, en este sentido, animo a los mayores a dejar trabajar a los jóvenes y darles responsabilidades dentro de las Cofradías y Corporaciones, por su puesto que, dentro de un orden establecido y acordando por todos.
Está claro que es necesaria la confraternización y la convivencia en todas las instituciones y, por lo tanto, en nuestras Corporaciones y Cofradías, de lo nuevo con lo «añejo», del mosto joven con el solera de conocido buqué, si puede valer la metáfora, para obtener excelentes resultados y que el vino no se agote, continuándose con la tradición de la marca.
Tercera, también queda claro que siempre en las Corporaciones existe un rescoldo, representado en aquellos hermanos que sirven para prender a nuevas generaciones y es encomiable su labor, llámense hermanos decanos o veteranos... estos hermanos son los vínculos de lo antiguo con lo nuevo, en definitiva los cuidadores de la tradición y a los que hay que respetar, querer y escuchar, pues la experiencia acumulada de sus años puede evitarnos caer en errores innecesarios.
 
Por todo lo dicho, quisiera brindar por el decano de esta Corporación el hermano Antonio Sebastianes Fernández sin olvidar a los hermanos Antonio Rivas Chacón y José Labrador López que iniciaron con los nuevos Testigos Falsos su actual y excelente etapa. Y por todos los hermanos renovadores de la Corporación, muchos de los cuales cumplen ya sus veinticinco años de permanencia en la misma, que supieron levantar y traer hasta hoy el solera de aquellos Testigos de hace más de un siglo y que rememoráis aquellos tiempos de su reorganización de 1973.
 
Brindo también mi amistad y servicio a esta entrañable Corporación de los Testigos Falsos, así como a todos y cada uno de sus hermanos componentes, cuenco con vuestra colaboración y espero que continuéis perseverando en el apoyo que prestáis a nuestra querida Semana Santa y al pueblo de Puente Genil tal y como lo estáis haciendo.

 

Manuel Bueno García
Presidente de la Agrupación de Cofradías y Corporaciones Bíblicas